¡Ah, qué reñido está!
Ya van dos enfrentamientos entre ambos, y cada vez Nakashima los ha ganado por muy poco.
¡Pues sí! Imaginando cómo sería el duelo entre ambos, uno se hace un poco un lío en la cabeza entre el robot R2D2 alias Nakashima, nada se mueve (salvo sus mejillas, que se enrojecen mucho con el calor), y la adaptabilidad de Kamil (más fácil de escribir que Majchrzak). El polaco tiene de todos modos un ADN de atacante, como nos hizo notar Marcos en el US Open. Un contragolpeador móvil al que le gusta tomar la iniciativa en cuanto puede, e incluso subir a la red. Perfil similar al de De Minaur y De Jong, por ejemplo. Así que, contra un Quinn bastante monolítico, ¡se dio un festín el tío! Le sirvió como una vuelta bastante agradable, la verdad, después de casi un mes parado. Y en este punto me gustaría insistir un poco: Nakashima encadenó Chengdu y Tokio. Cogió ritmo frente a muy buenos jugadores. Así que, en mi opinión, jugará lo suyo muy correctamente, con confianza. Condiciones rápidas, aunque húmedas, buenas para él. Si aguanta físicamente, para mí está un poco por encima. Pero a estas cuotas, es apuesta por Kamil o nada...


