¿El milagro después de las hazañas?
Derrotar a Rune, Griekspoor, Bublik y Machac son hazañas excepcionales para Vacherot, pero ahora es otro paso que franquear.
Se habla de vencer a Djokovic en semifinales de un gran torneo, es otra dimensión. El serbio es cada vez más accesible, sobre todo en los torneos pequeños o a comienzos de semana, pero una vez que se pone en marcha solo Sinner y Alcaraz pueden pararlo. La ocasión es enorme para el serbio: jugar contra Vacherot para alcanzar una final de M1000 es un pequeño regalo caído del cielo y lo espero aún más enfocado que de costumbre. Ya apretó el juego contra Bergs para no perder demasiado tiempo y energía en la pista, y llegará con la misma idea aquí. Eso sí, físicamente aún impone: le afectan las condiciones y, con su edad, ya no es tan sencillo aguantar y recuperar; Vacherot ha desgastado a sus rivales durante toda la semana y, aunque él también empieza a mostrar límites físicos, creo que todavía tendrá el fuelle necesario. Se plantea la cuestión del emparejamiento y ahí es complicado porque depende de Djoko: cuando está bien no tiene mal emparejamiento y podría simplemente pasar por encima de Vacherot. Hemos visto que a Valentin le costó mucho más cuando le devolvían el saque; Rune lo hizo bien y Djoko debería hacerlo. En el juego de fondo tendrá que subir a la red, intentar cosas y creer; sobre esta última parte no tengo ninguna duda. Tiene una mentalidad de acero y, vista su semana, se siente capaz de ganarle a cualquiera. La duda que persiste es su inicio de partido: estuvo tenso contra Rune y aquí debería ser otra vez el caso; luego basta con un buen juego de servicio para arrancar bien y enseguida todo va mejor. Sinceramente, me apetece volver a creer en él; Djoko no me ha impresionado particularmente esta semana y su margen se ha reducido contra muchos más jugadores que antes.


