¿Un nuevo vals para Andrey?
¿El volcánico ruso está de vuelta en la capital austríaca para una nueva racha?
Al igual que su compatriota y amigo Khachanov, Andrey Rublev viene de una racha de cuatro derrotas consecutivas — una secuencia poco común para un jugador de su calibre.
Su temporada se mantiene correcta en términos generales, pero por debajo de sus ambiciones siempre elevadas. Vemos a un Rublev a menudo dividido entre su juego explosivo y la gestión de sus emociones, lo que a veces lo vuelve imprevisible.
El regreso a la pista dura bajo techo podría, no obstante, sentarle de maravilla. Menos factores externos, condiciones más estables y, sobre todo, torneos que le gustan: Viena es un ejemplo perfecto, con un título conquistado en 2020 y una semifinal alcanzada en su última aparición en 2023.
Para esta primera ronda, el sorteo es más bien favorable: se enfrenta a Cameron Norrie, un rival al que conoce bien. El ruso domina 3–2 en sus enfrentamientos directos, con 1–0 bajo techo. Más allá de los números, el emparejamiento le es en general favorable: Norrie es un jugador combativo, sólido desde el fondo de la pista, pero debería permitir que Rublev marque el ritmo del intercambio e imponga sus golpes potentes, un escenario en el que sobresale. Cabe señalar que el británico se retiró de Estocolmo la semana pasada por un motivo no especificado.


