Otro paseo del patrón.
Sinner quiere recordar quién manda en Italia; Cobolli quisiera existir bajo los focos.
Tras la polémica por su no participación en la Copa Davis, el sorteo le ofrece a Sinner un rival italiano, la ocasión de recordar, por si aún hiciera falta, que él es el big boss.
Será, de manera bastante sorprendente, el primer enfrentamiento en el circuito entre estos dos amigos en la vida. Ayer Sinner fue simplemente demasiado rápido, demasiado fuerte. Poco que decir sobre su partido: estuvo excelente y sabemos que le encantan las condiciones indoor, donde su tenis puro y la calidad de su golpeo pueden expresarse de maravilla, así que de verdad espero lo mismo hoy. Cobolli hizo una buena primera ronda ante un Machac francamente decepcionante, una vez más. Por su parte, admitió haber tenido fiebre al llegar a Viena y haber jugado ese partido sin demasiadas expectativas. ¿Me imagino a Cobolli con armas para incomodar a Sinner y ponerlo en aprietos? En absoluto. Cobolli a veces puede mostrar un nivel bastante alto, pero sinceramente no parece ser el caso ahora mismo y no tiene un arma en su juego que parezca capaz de incomodar a Sinner; sencillamente hace todo peor que su amigo.


