Tierra de resiliencia
El lucky loser Moez Echargui se dispone a jugar uno de los partidos más difíciles de su carrera como lucky loser. Hará todo para honrar su condición. ¿Puede aspirar a arañarle a Learner Tien al menos un set?
Si no habías seguido la historia de Moez, es increíble. El tunecino empieza su carrera después de curtirse en la universidad de Reno, en Nevada. Lleva en el circuito profesional, principalmente ITF, desde hace casi 10 años sin haber jugado jamás ni siquiera una qualy de Grand Slam. Y es solo este año, en la segunda mitad de la temporada, después de haberse lesionado el año pasado, cuando encadena victorias en Challenger y sube hasta el puesto 135.º del ranking, lo que equivale a una participación en los 4 Grand Slams de la próxima temporada y, por tanto, a una vida financiera por fin más o menos cómoda. Su juego se parece a su trayectoria. Es conocido por cometer muy pocos errores y por tener la resistencia de un chacal. La contrapartida es que le falta potencia. Sus grandes actuaciones las firmó este verano en pista dura al aire libre. Es menos fácil desgastar al rival bajo techo, incluso si la pista es lenta. Sobre todo cuando tu rival se llama Learner Tien y tiene en su haber partidos terriblemente largos y duros, como su victoria en 5 sets contra Daniil en el Abierto de Australia. Si quiero ser realista, a Moez le costará desbordar a Learner. Mientras que Learner ha mejorado mucho en ataque. No obstante, Moez no es torpe en la volea. Como todo jugador cuyo nivel medio es inferior, tendrá que recurrir a la astucia e inspirarse en Bublik. Y, sobre todo, sacar la máxima experiencia de este partido para preparar lo mejor posible los futuros combates en esta jungla de jugadores que no sueñan más que con una cosa en su vida: entrar en el top 100.


