¿Aprovechamos la ventaja de jugar en casa?
El chino quiere y debe brillar aquí para lanzar su temporada 2026 y volver a la cima.
Shang vuelve de muy lejos. Sufrió una lesión grave en el pie derecho que requirió una operación a principios de marzo de 2024 y, desde entonces, la vuelta a la compétition es lógicamente delicada. Sin embargo, es un jugador joven con un potencial enorme, en particular gracias a una derecha capaz de hacer muchísimo daño. Su ranking actual no refleja en absoluto su valor real: ya ha demostrado de qué está hecho al ir a buscar un título a finales de 2024.
Punto clave aquí: Shang rinde especialmente bien en Asia. Ganó el título en Chengdu y alcanzó las semifinales en sus dos participaciones en este torneo. En cambio, es difícil saber con precisión cómo está físicamente y a nivel de ritmo. Perdió dos partidos de exhibición la semana pasada, pero sin hacer el ridículo. Una cosa es segura: este torneo cuenta muchísimo para él, entre los puntos que tiene que defender y el contexto del factor cancha a favor.
Comesaña viene por su parte de una temporada muy bonita. Es, típicamente, el perfil de jugador sudamericano que no duda en ponerse a prueba en pista dura para progresar, aunque la tierra batida siga siendo su superficie predilecta. Destacó especialmente con una muy buena racha en Cincinnati en condiciones rápidas, antes de una temporada indoor globalmente correcta. Es un jugador que me parece un poco infravalorado, siempre con la actitud adecuada y capaz de capitalizar en cuanto el rival baja un poco el nivel.
El cara a cara se inclina por ahora a favor de Shang (1–0), con una victoria muy clara por 6/2 6/1 en pista dura en 2024.


