Cubríos...
...¡esto va a pegar fuerte!
Vaya duelo el que nos proponen ya en este primer torneo. Madison Keys brilló el año pasado en tierras australianas al conquistar el Open de Australia, y aquí ha empezado con un partido bastante cómodo ante su compatriota Kessler. A pesar de bastante margen de error, esta primera ronda le ha permitido tomar referencias. Fiel a su estilo, Keys ahogó muy rápido a su rival, casi desde el inicio, dejando muy poco espacio entre dos derechas fulminantes.
La zurda Diana Shnaider aún no la ha derrotado nunca. Estadísticamente, su rendimiento frente al top 10 a lo largo de su carrera sigue siendo muy bajo, alrededor del 9 %. Más allá de la diferencia técnica con la élite de la WTA, también hay, en mi opinión, una verdadera dimensión mental en este tipo de citas, con un techo de cristal que todavía le cuesta romper. Dicho esto, su partido inaugural mostró a una jugadora con confianza, con un juego agresivo bien asentado, tras una temporada 2025 más irregular.
Otro elemento a destacar: Madison Keys presenta históricamente más victorias que derrotas ante zurdas. La cuota en la línea de dinero se vuelve por tanto interesante, sobre todo porque debería corregir algunos defectos vistos en la primera ronda y elevar su nivel con el servicio. Todo apunta a un partido de intercambios cortos, probablemente con pocos breaks, y una ventaja para la estadounidense en estas condiciones.


