¡Mi cariño!
Aquí vuelve nuestro Loré internacional, que regresa después de haber agrandado la famiglia. ¿Cómo empezará la temporada?
Bueno, tuvo tiempo con la familia con el nacimiento de su segundo hijo, después de un final de temporada increíble y bajo mucha presión para poder finalmente participar en el Final 8 de Turín. Mental y físicamente lo dio todo, con, en el punto más alto, aquella famosa victoria contra ADM ante su país. Lógicamente se saltó la Copa Davis después para descansar, porque lo repito, realmente fue a buscar muy lejos en sus reservas. Seis semanas de parón, pues, con un partido en el Open de Caen el 16 de diciembre donde pierde 2 y 0 contra Gaston (jaja). Va a tener que volver a meterse en el baño, amigo, ¡y rápido! Y aunque el italiano logró resultados mucho más consistentes en 2025, incluso en su peor superficie, que es la pista dura rápida, verlo a 1,34 para su primer partido de auténtica reaparición no me entusiasma demasiado. Porque sí, al menos sabemos que Etche está más bien en forma. Como dijo tan bien Jérémy, le falta algo desde hace dos temporadas, pero personalmente veo un poco de progreso, o al menos siempre una capacidad de aguantar gracias a un combo servicio / derecha muy sólido. Estuvo por encima de Valentin Royer en cuanto a nivel, aunque el emparejamiento le era favorable ya que la estrategia era aguantar y hacer que el francés se viniera abajo. Fisonomía diferente aquí, ya que hemos visto al argentino quedarse dos veces sin soluciones ante Loré en 2025, e incluso en condiciones rápidas (Madrid y Viena). Para resumir, Etche se ve obligado a proponer un poco más de juego y se ve contragolpeado alegremente. Y luego, cuando Loré entra en fase ofensiva, es más contundente. También sabe cómo jugarle al argentino, por ejemplo insistiendo sobre su revés para construir el punto. Este punto débil fue flagrante contra Carabelli en París. Así que podemos decir que es el partido perfecto para una vuelta de Loré, ¿no? ¿Por qué no, sí, pero con esta cuota, si hay valor que rascar aquí, sería más bien en un número de juegos del lado del argentino. Tiene ya un partido en las piernas, y no tiene nada que perder. ¿Qué puede cambiar? Su tenis tiene un ADN tan marcado que, aparte de optimizar sus métricas, como por ejemplo la calidad de su servicio, no veo muy bien cómo podría trastocar el orden establecido. Va a tener que mantenerse agresivo de principio a fin...


