El fuego kazajo contra el hielo checo
Los elementos deberían desatarse..
Elena Rybakina es puro fuego. Una potencia bruta, un saque que le da muchísimos puntos gratis y una capacidad para acortar los intercambios como pocas jugadoras en el circuito. En indoor, su cuota a veces se vuelve casi intocable, ya que su impacto con el servicio y el primer golpe es muy difícil de contener. Cuando está bien calibrada, puede sacar un partido de toda lógica táctica en muy poco tiempo, y es un poco lo que estamos viendo en este inicio de temporada. Imperial.
En frente, Karolína Muchová representa todo lo contrario. Tiene uno de los mejores QI tenis de la WTA. Lectura del juego, variaciones, gestión de los momentos bajos, todo está pensado. Sabe frenar, acelerar en el momento justo, cambiar las zonas y sacar a la rival de su zona de confort. Contra jugadoras muy potentes, su plan es claro: sobrevivir a la primera oleada y luego instalar un partido más complejo. Siempre es un verdadero placer verla jugar. Por desgracia, su físico suele jugarle malas pasadas. Aun así, viene de eliminar a una top 10 que carecía de regularidad con el saque y sufría mucho con sus segundos servicios. Muchová ha metido 13 aces aquí en Brisbane, frente a los 19 de la Queen.
El enfrentamiento dependerá, por tanto, muchísimo del guion inicial. Si Rybakina sirve bien y encadena puntos cortos, Muchová tendrá pocas oportunidades y sufrirá. En cambio, Muchová tiene claramente las armas para hacer dudar a la kazaja, jugando con la variación y sus cualidades de restadora, y yo más bien valido este segundo escenario, ¡como para encender la Pat Rafter Arena!


