Irreconocible, pasiva, resignada
El top 15 empieza mal la temporada
Clara había brillado al inicio de su temporada 2025, ganando en Auckland, con una semifinal en Linz, una final en Dubái y luego una semifinal en Montreal. Y luego el suflé se desinfló. Aun así, sigue siendo su mejor temporada hasta la fecha, en la que rozó muy de cerca las puertas del top 10. El arranque de 2026 es todo lo contrario, con una derrota clara por 2–0 contra una jugadora salida de la qualy. Vi a una Clara ya frustrada, con poco movimiento, con segundos servicios que no se parecen a los suyos. Floja, apática.
Sabemos que Clara no tiene el mejor juego de piernas de la WTA, algo que compensa ampliamente con su servicio y con un patrón de puntos cortos muy eficaz. Ha perdido cuatro de sus últimos seis torneos en primera ronda. Su cuadro aquí me parece de los peores posibles para ella: un verdadero gato negro, con un H2H de 3–1 a favor de Tomljanović en pista dura sobre superficie azul. Su último enfrentamiento se remonta a hace seis meses, en condiciones muy parecidas a las de Adelaida y que se saldó a favor de la australiana en 3 sets.
La jugadora local, por su parte, ha empezado muy bien su temporada, cediendo solo por muy poco ante la excelente Muchová. Ajla mostró un juego más completo que de costumbre, siempre sólida en defensa desde el fondo de la pista, pero variando más para atacar a Muchová y tomando muchas iniciativas. Su entrevista postpartido fue interesante, mencionando en particular que la fuerte humedad ambiental no le molestaba en absoluto y que la gestionaba perfectamente. En resumen, unas condiciones claramente a su favor.
Clara corre el riesgo de sufrir si no recupera rápidamente su servicio, su único verdadero recurso para mantener a Ajla a distancia.


