¿Kasatkina definitivamente adoptada?
La nacionalizada finalmente complace a su público...
… y sobre todo para ella. Rara vez se ve una liberación emocional así en una jugadora. Hay que decir qu’entre, cito, unos «problemas personales, mental y emocionalmente hasta el punto de ruptura», unos resultados pobres en tenis desde el US Open y la frustración de haberse perdido su primer partido en Australia delante de su público, era mucho. Nacionalizada desde marzo de 2025, Dasha esperaba este momento con impaciencia. Por fin ha llegado.
Su entrevista después del partido parecía una victoria psicológica por fin conseguida. Tenía muy a corazón, cito, «devolverle a Australia lo que me ha dado», poniéndose a sí misma cierta presión. Eso debería traducirse en una ganancia de confianza en la pista, golpes más sueltos y las ganas de sumar el máximo de puntos posible esta temporada para volver, quizá no inmediatamente al top 10, pero al menos al top 25, un objetivo claramente a su alcance vista su calidad técnica y mental. De hecho, ya se vio desde el segundo set, con puntos mejor construidos, un mejor servicio y un dominio cada vez más claro frente a la griega Sakkari.
Con la historia ya planteada, el timing es ideal, ya que tendrá enseguida una prueba a gran escala contra la rumana Cristian, que inicia su temporada 2026 por la puerta grande al derrotar a una top 10 sin perder un solo set, pero que ha caído en sus tres enfrentamientos contra Dasha. Muy sólida en defensa y clutch en los momentos clave ante Alexandrova, que parecía sin soluciones sin estar tampoco en modo prime, Cristian sigue siendo un verdadero desafío. Bonita oportunidad, no obstante, para Kasatkina de confirmar, no sin dificultades, este nuevo estado de cosas.


