¡Listo!
¿Podrá el argentino imponer su superioridad desde el inicio del año?
Como ya había dicho en el análisis anterior, me gustó bastante Munar en la United Cup. Encadenó bien contra Altmaier, pero es difícil valorar realmente este rendimiento, ya que el alemán está totalmente fuera de ritmo en este inicio de temporada. En cualquier caso, llegará a este partido con algo que Cerúndolo no tendrá: ritmo de competición.
Munar es un jugador extremadamente sólido, muy disciplinado, que se apoya en su regularidad, su capacidad para defender y para devolver siempre una bola más, habiendo añadido además un poco de agresividad a su juego en estos últimos tiempos. Francisco Cerúndolo, por su parte, se mueve claramente en otra dimensión en cuanto entra en confianza, con una capacidad para tomar la iniciativa del juego y dictar el intercambio, pero también con una mayor tendencia a cometer errores.
El mejor de los dos jugadores es el outsider aquí, y todo se reduce a la probabilidad de ver de inmediato un partido limpio y sólido por parte del argentino para vencer al siempre sólido Munar. Cerúndolo tiene las armas para hacer daño en todas las zonas de la pista y para imponer una intensidad superior. Sin embargo, suele tener altibajos, fases vacías que a veces siguen apareciendo en su juego. Munar es precisamente el tipo de rival capaz de castigar una falta de rigor, incluso sin encadenar golpes ganadores.


