Un rompecabezas germano-croata
Partido catastrófico de Altmaier contra Munar en Adelaida después de un mal partido la semana anterior, así que muchas ganas de lay, PERO suele ser muy bueno en Grand Slam Y Cilic no me parece necesariamente el candidato ideal. Vamos a mirar más de cerca.
Marin Cilic afronta este encuentro con toda su experiencia y su bagaje al más alto nivel. A pesar de una carrera ya muy rica, el croata sigue siendo capaz de producir un tenis de gran calidad cuando consigue imponer su juego. En Hong Kong hizo una actuación sólida contra Mannarino, que le dejó jugar, y luego un partido más irregular contra Borges, que sí logró encontrar profundidad para neutralizar a Cilic y provocar errores. Desde su regreso de la lesión, Cilic, aún más que antes, ve su nivel totalmente ligado a su estado físico.
Cilic es un jugador que busca tomar rápidamente el control del intercambio, apoyándose en su potencia y en su capacidad para golpear plano. Cuando está con confianza, puede encadenar golpes ganadores y poner a su rival bajo presión constante. En cambio, frente a jugadores capaces de defender bien y alargar los puntos, a veces puede perder paciencia y precisión.
Enfrente, Daniel Altmaier llega con un perfil más resistente y más paciente. El alemán se ha mostrado muy despreocupado en los torneos anteriores, pero tiene una verdadera capacidad para defender, variar las trayectorias y mantenerse sólido en los peloteos largos. Estamos viendo su peor versión en este inicio de temporada, pero en el pasado ha sido capaz de elevar drásticamente su nivel en Grand Slam y, en teoría, tiene ventaja en la duración del intercambio frente a Marin.
El desenlace dependerá en gran medida de la capacidad del croata para imponer su juego y acortar los puntos. Si Altmaier consigue plantear una batalla física y alargar los intercambios, el partido podría volverse mucho más abierto de lo que parece, pero hace falta que realmente tenga ganas de hacerlo. Un detalle, pero importante: publicó un vídeo de su entrenamiento en Instagram donde parece meter mucha más intensidad que en su partido contra Munar; quizá sea una señal alentadora antes de su R1.


