¿Otro fracaso más?
¡Difícil hacerlo peor que el último partido!
Kasatkina logró el doblete. Brillar por fin ante su nuevo público australiano ganando su primer partido “en casa”… y luego pasar una vergüenza tremenda después. Lo admito, me dejé llevar por el relato de la entrevista de después, las ganas que mostraba y una confianza aparente, antes de presenciar una actuación de un nivel execrable. Ni un solo juego de servicio ganado, como si se comiera un doble rosco disfrazado. Todo fue malo, y eso delante de una pista a reventar.
Estamos hablando igualmente de una ex top 8 que hoy lucha por no salir del top 50. Cuatro partidos ganados en pista dura en los últimos seis meses, es poquísimo. Va a tener que espabilar, porque enfrente llega una joya de 19 años, salida directamente de esa fantástica cantera checa que lleva aterrorizando el circuito ITF desde hace unos meses.
El perfil sigue siendo un poco verde, pero ya se muestra muy cómoda tanto en superficies rápidas como lentas. Es bastante fuerte ver un juego tan completo a esta edad. Impulsada del puesto 500 al 126 en un año, sinceramente creo que será una de las revelaciones de 2026. Con solo 17 años ya mostraba claramente ambición de Grand Slam. Pues aquí estamos.
Salida del equipo Babolat, como otras jóvenes promesas como Bejlek o Korneeva, Nikola también está entrenada por su padre. Es muy alta (1,82 m), saca fuerte y le encanta jugar hacia adelante. Podríamos pensar que el duelo es fácil para Dasha, pero por mi parte, pienso exactamente lo contrario.


