Un vals vienés en el programa
Frente a la legendaria flema británica...
... la rusa convertida en austríaca podría tener algo que decir. Un partido contra Lamens entrecortado, lastrado por un primer set sin alma, con una Potapova en modo errores no forzados XXL. Enfrente, Lamens sigue siendo una pura jugadora de tierra batida. En el segundo set, guion similar: Potapova va perdiendo 5/1, Lamens sirve para el set, y es ahí cuando se produce el clic bajo presión, con la mano temblorosa del lado neerlandés. Potapova encadena seis juegos seguidos y acaba imponiéndose 6/2 en el tercer set.
Potapova es una pegadora de fondo de pista y, cuando está con confianza, es muy difícil romperle el saque. Siempre va a buscar el último punto, gasta muchísima energía y suele meterse en partidos muy largos. Su juego plano es bastante particular y complicado de contrarrestar.
La número 1 inglesa, aún mermada por una lesión recurrente en el pie, se benefició de una primera ronda más bien fácil, pero me dejó con hambre en Hobart. Se notaba una jugadora contenida, claramente falta de pegada. ¿Molestia real o gestión pensando en el Open de Australia? Probablemente un poco de ambas. Esta lesión podría volverse problemática si el partido se alarga a tres sets, sobre todo porque su pretemporada se vio muy afectada por este problema físico. La falta de volumen es evidente, y la eterna cuestión del patrocinio sigue pesando también en lo mental.
En condiciones normales, Raducanu tiene todo el tenis necesario para mantener a Potapova a distancia. Pero aquí, entre una Potapova súper combativa desde el fondo de pista y una Raducanu lejos de su mejor nivel, creo que habrá claramente debate.


