¿Temazo?
Entre el enorme servicio de Zverev y el nivel excepcional de Alcaraz, la semifinal se anuncia larga y reñida, ideal para escenarios con muchos juegos desde el primer set.
¿Puede ser por fin el esperado banger en este siniestro torneo sin ningún partido realmente emocionante?
Este partido entre Alcaraz y Zverev se perfila como un duelo mucho más igualado de lo que sugieren las cuotas, y voy a explicarles mis razones.
Es cierto que Alcaraz impresiona desde el inicio del torneo por su capacidad para asfixiar a sus rivales e imponer un ritmo muy alto, pero Zverev es, en mi opinión, de otro calibre y eso cambia profundamente la lectura del partido.
Zverev llega a esta cita con una verdadera solidez mental y una confianza en su juego y en sus intenciones que no se veía desde hace tiempo. Sin ser deslumbrante, ha mostrado una gran constancia en su compromiso, especialmente en sus juegos de servicio, donde su primer saque sigue siendo un arma importante en pista dura. Ante Alcaraz, sabe que no podrá ganar un partido sufriendo. Su objetivo será claramente mantener sus turnos de servicio, alargar los intercambios cuando se presente la ocasión y obligar al español a producir un tenis muy limpio a lo largo del tiempo. También ha añadido un poco de variación a su juego y un poco de agresividad, algo esencial contra jugadores de altísimo nivel. Todo está en verde para él y se espera un gran partido de su parte.
Alcaraz, por su parte, tiene sin duda la capacidad de encenderse y encadenar juegos, pero contra Zverev eso hay que sostenerlo a lo largo de todo un partido, algo nada evidente sobre todo a cinco sets.
Su historial común muestra enfrentamientos equilibrados con un H2H de 6/6, aunque Carlos a veces ha dominado fácilmente al alemán.
Espero un partido muy disputado, sobre todo si el alemán reproduce la calidad de servicio que ha tenido en los últimos encuentros. Imagino que el primer set debería ilustrar especialmente esta dinámica. En una semifinal de Grand Slam, ambos jugadores suelen abordar el inicio de partido con mucha cautela. Zverev buscará ante todo asentar su servicio y evitar cualquier toma de riesgos excesiva al resto. Alcaraz, por su lado, suele observar las primeras rotaciones antes de aumentar progresivamente la intensidad. Esta fase de observación mutua hace poco probable un set corto y vuelve el over 10,5 juegos en el primer set particularmente coherente, sobre todo con una cuota superior a 3.
En el conjunto del partido, aunque Alcaraz debería acabar imponiéndose, es difícil imaginar una victoria relámpago. Zverev tiene las armas para agarrar al menos un set, e incluso para alargar aún más el partido en mi opinión. Un partido a cuatro sets basta de sobra para validar un over 37 juegos en la inmensa mayoría de los casos, por eso propuse esta apuesta esta noche. El contexto, el nivel de ambos jugadores y el respeto mutuo en su juego abogan por un duelo denso, intenso y prolongado en el tiempo.


