La hype de Eala cae de forma sosa
La sensación turca lista para su revancha
Estamos asistiendo a un verdadero relevo de generación. Por un lado, Lexi Eala empieza a tocar los límites de su juego de contraataque. Si su ascenso al Top 45 es histórico, sus últimas actuaciones sugieren un pequeño bajón, tanto emocional (después de la presión de Manila) como físico. Se apoya enormemente en su cobertura de pista, pero frente a una jugadora que ha encontrado la clave para acortar los puntos, Lexi podría verse corriendo detrás de la pelota sin poder imponer nunca su ley.
Enfrente, Zeynep Sonmez ha cambiado radicalmente su identidad de juego. La influencia de Issam Jellali (entrenador de Ons Jabeur) es evidente: ya no es esa jugadora que sufre el ritmo, ahora lo rompe. Ha incorporado un abanico de variaciones (ángulos cortos, dejadas disimuladas) que son el veneno perfecto para una defensa del estilo de Eala. Su actuación en Melbourne no fue un espejismo; fue la prueba de que ahora tiene la consistencia para incomodar a las jugadoras de ritmo. Al entrenarse en las mismas condiciones climáticas de Dubái, cuenta con una ventaja de adaptación térmica y de superficie que Lexi, recién llegada de la humedad filipina, no tendrá.
El pasado (2-0 Eala) pertenece a otra era. Hoy, Sonmez ya no es una víctima propiciatoria; es una amenaza técnica de primer orden. La fuerza de Zey reside en su nueva capacidad para no dar nunca dos botes iguales, una auténtica tortura psicológica para una jugadora académica como Lexi, que necesita referencias fijas para brillar.


