Dos perfiles opuestos
El regreso de la española esperado
Sara Sorribes Tormo vuelve de muy, muy lejos. En abril de 2025, conmovió al mundo del tenis al anunciar una pausa indefinida, confesando que ya ni siquiera podía poner un pie en una pista. Entre crisis de angustia y la pérdida total de placer, incluso había pensado en guardar definitivamente las raquetas. Este regreso a la competición en 2026, después de haber superado esa depresión y haberse reencontrado a sí misma en los caminos de Compostela, ya es una victoria en sí misma.
Pero más allá de la emoción, Sara sigue siendo esa maratonista inagotable que nunca suelta nada. Capaz de sostener el intercambio durante horas, se niega a la derrota hasta el último aliento. En su primera ronda aquí en Cluj, mostró un frío realismo al convertir la mayoría de sus bolas de break, mientras que Yue Yuan se apoyaba en un primer saque muy sólido (más del 70 % de puntos ganados detrás de su primer servicio) para compensar un partido un poco desordenado.
Este estilo de desgaste, unido al peso de bola de Yue, es la receta perfecta para un partido que se eterniza. Si Yue no mata el punto rápidamente, se expone a peloteos interminables donde cada juego se convierte en un combate de 10 minutos. La fuerza de Sara es obligar a la rival a golpear “una bola más”, una y otra vez.


