Servicio exprés esperado en Montpellier
Hurkacz, demasiado sólido para el joven Damm
Este partido enfrenta a dos perfiles muy similares sobre el papel, con dos jugadores de servicio potente y de imponente estatura. Pero detrás de esta aparente simetría se esconde una diferencia de nivel y de experiencia que coloca claramente al polaco como favorito.
Hubert Hurkacz es uno de los mejores sacadores del circuito ATP desde hace varias temporadas. Capaz de encadenar aces, variar sus zonas y mantenerse extremadamente fiable en los momentos clave, se apoya en un saque temible para imponer su juego y poner rápidamente presión sobre sus rivales. En pista dura indoor, sus cualidades se ven aún más potenciadas, con condiciones rápidas que recompensan su potencia y su precisión. Su regreso en la United Cup fue excelente y, aunque se haya atascado en Grand Slam como a menudo, espero verlo rendir a gran nivel aquí, en sus mejores condiciones.
Enfrente, Martin Damm Jr. también cuenta con un servicio muy efectivo, reforzado por su físico y su condición de zurdo, que puede molestar puntualmente a los restadores. El joven estadounidense está progresando y llega con cierta confianza, pero sigue siendo limitado en los demás aspectos del juego. A este nivel de competición, le cuesta crear verdaderas oportunidades al resto y mantener el ritmo en los peloteos en cuanto el punto se alarga.
La diferencia debería notarse sobre todo en la calidad de los segundos saques y en la gestión de los puntos importantes. Hurkacz está acostumbrado a este tipo de partidos cerrados, a menudo decididos por pocas oportunidades, y muestra una verdadera serenidad a la hora de cerrar sus juegos de servicio o aprovechar la más mínima fisura del rival. Damm, por su parte, todavía carece de referencias frente a jugadores de este calibre y corre el riesgo de sufrir la presión constante impuesta por el polaco.
En un duelo en el que los juegos de servicio deberían sucederse rápidamente, la experiencia y la regularidad de Hurkacz deberían marcar la diferencia. Salvo un gran bajón de nivel o un escenario excepcional, el polaco parece preparado para imponerse sin demasiadas dificultades, controlando el partido de principio a fin gracias a su servicio y a su superioridad global.


