De la cadena corta al programa
Es un verdadero choque de trayectorias lo que nos espera. Por un lado, Clara Tauson (Clara) confirma su regreso a la cima. Con sus 1,82 m, la danesa es la digna heredera de Caroline Wozniacki, pero con una agresividad muy superior. Antigua número 1 mundial júnior, está viviendo una segunda juventud en 2026 después de haberse visto frenada por las lesiones. Entrenada por Kasper Elsvad, acaba de arrollar en octavos a Simona Waltert (6-3, 6-1), apoyándose en una potencia de fuego terrorífica: presenta 0,53 aces por juego en el torneo.
Al otro lado de la red, McCartney Kessler (McCartney) es la sensación de la semana. Procedente de una familia de tenis (sus padres Carl y Julie jugaban en la UCF), explotó tarde después de cinco temporadas en la Universidad de Florida. A menudo acompañada por su hermano McClain, que hace las veces de entrenador, barrió a Leylah Fernandez (6-3, 6-2) en la ronda anterior, salvando el 86 % de las bolas de break que concedió. McCartney muestra una resiliencia excepcional con un Dominance Ratio de 1,110, señal de que consigue ganar más puntos que sus rivales a pesar de una potencia menor.
Clara tiene la ventaja de la eficacia bruta, pero McCartney sobresale bajo presión. Las estadísticas de Pressure Points Performance muestran que la estadounidense gana el 44,5 % de sus puntos al resto en situación de estrés. Ya ha vencido a la danesa en el pasado (US Open 2023) y su estilo de contragolpeadora es el veneno perfecto para las pegadoras potentes. Si McCartney consigue alargar los peloteos, tendrá todas las opciones de hacer que Clara pierda su juego.


