El muro chino contra el atipismo ucraniano
Los cimientos chinos, no tan sólidos después de todo
Nos espera un verdadero choque de trayectorias por esta plaza en semifinales. Por un lado, Yue Yuan intenta frenar su caída en la clasificación. A pesar de un partido interesante contra Iga en el AO, está viviendo un inicio de torneo muy duro. Tras una victoria en tres sets contra Ružić, viene de un auténtico calvario físico ante Sara Sorribes Tormo: un maratón de 3h24 (4-6, 6-2, 7-6) rematado en el tie-break decisivo ayer. En total, la china ya ha pasado 5h51 en las pistas de Cluj-Napoca. Aunque sus sesiones diarias de yoga la ayudan a mantenerse zen, sus piernas corren el riesgo de pesar muchísimo hoy frente al ritmo infernal que se impone en indoor.
Frente a ella, Daria Snigur (Dasha) está realizando el atraco perfecto. La ucraniana, antigua campeona de Wimbledon Junior, atraviesa un estado de forma deslumbrante. Acaba de pulverizar a la favorita local Jaqueline Cristian (6-1, 6-0) en solo 55 minutos en la ronda anterior. Con un tiempo total de apenas 2h18 pasado en pista desde el inicio del torneo, Dasha llega con una frescura física total. Tiene un juego único en el circuito: golpes totalmente planos, sin nada de lift, que salen disparados en pista dura indoor. Instalada en Varsovia con su padre Sergiy, parece haber encontrado el clic táctico para desbordar a jugadoras más potentes pero menos móviles.
La jerarquía actual favorece lógicamente a la ucraniana, ya que el mercado ha integrado bien el enorme déficit de recuperación de Yue (3h39 de juego más). Dasha, con su frescura y su estilo de juego que priva a la rival de tiempo, tiene el perfil ideal para hacer explotar a una jugadora desgastada. Snigur, por cierto, domina sus enfrentamientos anteriores y su eficacia al resto en este torneo está siendo clínica.


