Una inglesa casi intocable
La moto Volynets corre el riesgo de quedarse sin soluciones
No nos vamos a engañar, Katie Boulter está ahora mismo en otro planeta. Bajo techo, donde el viento no viene a perturbar sus grandes apoyos, es sencillamente intocable. Su timing es perfecto, toma la pelota temprano y su latigazo de derecha hace estragos en una pista tan rápida como la de Ostrava. No se limita a pegar fuerte, ataca sistemáticamente el segundo saque de la rival, sin dejar el más mínimo respiro a sus oponentes. Su dominio contra la joven Fruhvirtova en cuartos envió un mensaje claro al resto del cuadro: para ganarla, habrá que realizar un partido perfecto.
Frente a esta apisonadora, Katie Volynets va a intentar hacer de aguafiestas. La estadounidense vive para estos momentos, en los que puede apoyarse en la potencia de la rival para contraatacar. Sin embargo, su clasificación para semifinales roza el milagro: Alycia Parks lo tenía todo en su raqueta en el segundo set para cerrar el partido en dos mangas rápidas, antes de venirse completamente abajo física y mentalmente. En el tercer set, Alycia implosionó literalmente con el servicio, metiendo solo un 38 % de primeros saques y concediendo 6 dobles faltas fatales. Volynets tuvo el mérito de mantenerse sólida, pero contra una Boulter que no le dejará ni un segundo para respirar, no podrá contar con un derrumbe semejante. El peligro para Volynets es físico: después de haber pasado horas en pista compensando su falta de potencia, ¿tendrá piernas para contener a una Boulter que parece volar sobre la pista?


