Pero no...
Como me gusta decir, cuando la vida te pone a prueba, no lo hace a medias. Nuestro talentoso Korda se reencontrará aquí con un Zheng contra quien se enredó los pies en el Open de Australia. ¿Revancha?
Difícil creer en el orgullo de campeón con Seb Korda, ¿verdad? Y sin embargo, a corto plazo, yo sí creo en él. Puede que no sea bonito, pero pienso que esta vez va a ganar. Ese orgullo, para mí ya lo ha mostrado al participar en el Challenger de San Diego, en el que el cabeza de serie nº 2 (Hijikata) es un tío fuera del top 100. Y aunque pierda en la final contra un tipo que, como Zheng, tiene un juego que puede incomodarle, me parece algo positivo. Luego, estamos en indoor, y ya no en pista dura exterior al mejor de 5 sets bajo un sol bastante fuerte. Y por último, Zheng ya ha vuelto a jugar después de su lesión, y no fue muy convincente. Perdió en singles y en dobles, contra jugadores clasificados más allá del puesto 1000 del mundo. Aquí no hay nada que me dé ganas de ‘backear’ al joven prometedor, salvo un perfil de juego molesto para una mala versión de Korda. Pero creo que las cuotas van a mi favor...


