Sho must go on
El japonés Sho Shimabukuro entra en la corte de los grandes al clasificarse para su primer ATP 500. ¿De qué manera podría desestabilizar al depresivo Kecmanovic?
¡Y lo digo con todas las letras! Si no los habéis leído, aquí están las palabras de Kecma tras su derrota del 18 de enero en el Open de Australia contra Etcheverry (derrota en 5 sets): "Es así. El tenis no es muy importante para mí en este momento. Perdí a mi abuela en Navidad, es así. Lo he dado todo. Siento no haber conseguido ganar el partido al final". Wow... Sin embargo, había mostrado un muy buen nivel durante el partido, pero siempre con esta irregularidad tan suya. Y todavía más lógica si tenemos en cuenta su estado mental del momento. Cuando se tiene esa sensación de que la vida a veces es dura, de que el tenis no es más que un juego, luchar se vuelve un poco más difícil, ¿no? Y al mismo tiempo, está "disculpándose" por no haber ganado ese partido. Por no haber ganado por ella. ¿Cuál es su motivación al venir a Dallas? Diría que la vida sigue su curso. Pero si ya teníamos algunas dudas sobre su dureza mental en los momentos calientes, ahora eso corre el riesgo de acentuarse.
Enfrente, Shimabukuro es una especie de Wu. Un tenis agresivo y potente, acompañado necesariamente de su buena dosis de riesgos. El japonés viene de la qualy, pero tampoco se ha cruzado con monstruos, ya que cada vez partía como claro favorito. Siempre hay que hacer un partido completo para ventilarse a Tomic en dos sets limpios cuando eres un jugador de Challenger con un perfil agresivo. No obstante, contra un perfil como el de Kecma, buen contragolpeador, me cuesta un poco más. El japonés se llevó un 4 y 1 contra Svajda en San Diego, un perfil un poco a lo Kecma. Por eso pienso que el enfrentamiento no es demasiado favorable para el japonés.
Mi conclusión será entonces bastante lógica, con el poco conocimiento que tengo de Shimabukuro...


