¿Ostabâche u Ostaprime?
Para entender el estado de forma de Ostapenko, hay que volver a su primer partido contra Anastasia Zakharova. Ir abajo 7-6, 3-1, Jeļena montó todo un festival de gesticulaciones tras una decisión del árbitro sobre una marca de bola. Gritó contra el juez de silla, se quejó del viento y parecía lista para regalar el partido antes de encontrar milagrosamente un cierto ritmo y lograr, en el fondo, capitalizar su frustración. Osta es muy inestable, pero su versión prime es injugable. Iga, la reina polaca, puede dar fe de ello ^^.
Por su parte, Alexandrova dejó plumas, sobre todo mentalmente, en la final que perdió contra Sara Bejlek hace tres días. Aunque era ampliamente favorita, pareció sin reacción ante los slices y la regularidad de la checa, desmoronándose por completo en el segundo set (6-1). Llega muy lejos de Doha con la seguridad de una jefa; se la notó mejorable y, sobre todo, muy rápido irritada cuando se queda sin soluciones. Así confirmó su estadística de derrotas en finales al aire libre desde 2022, lo que empieza a parecer un verdadero techo de cristal.
El partido está casi íntegramente en la raqueta de Ostapenko. Aunque las cuotas favorecen claramente a Alexandrova, la realidad de la pista muestra a dos jugadoras llenas de dudas. El H2H está muy equilibrado (6-5 para Ostapenko) y su último enfrentamiento fue una demostración de fuerza por parte de la letona. Las condiciones anunciadas son ideales, sin viento que moleste a Osta. No hay que olvidar que Jeļena defiende muchísimos puntos aquí, tras haber llegado a la final en la edición anterior, lo que añade una presión y/o una motivación extra sobre los hombros de Jelena.


