¡Combate de la Reina!
Elena Rybakina llega a la pista con el aura de una reina recién coronada en Melbourne. Para su estreno en Doha, solo dejó migajas a Xinyu Wang, regalándose de paso su 400.ª victoria en su carrera. La n.º 3 del mundo parece haber encontrado un equilibrio perfecto con el regreso de Stefano Vukov a su lado: imperturbable, precisa y físicamente intocable, desprende una sensación de facilidad que roza la insolencia. Como anécdota, celebró este hito simbólico con una sencillez desconcertante, prefiriendo volver a la pista de entrenamiento unos minutos después de su partido para pulir su revés antes que recrearse en las celebraciones.
Frente a ella se alza Qinwen Zheng, el orgullo de todo un país, que está viviendo una semana con tintes de milagro. Tras cinco meses de ausencia para curar un codo rebelde, la antigua medallista de oro olímpica ha regresado con un apetito de leona, encadenando dos victorias épicas en tres sets contra Kenin y Parks. Zheng confesó que a veces temió no volver a recuperar la extensión completa de su brazo derecho durante la rehabilitación, pero sus 20 aces en la primera ronda disiparon todas las dudas. Si bien admite que sus piernas empiezan a pesarle tras cinco horas de batalla, su mente sigue siendo de acero, forjada por meses de frustración lejos de las pistas.
Este duelo se presenta como una batalla por el territorio en la que cada servicio será un proyectil. Si Rybakina parte con la ventaja de la frescura y la confianza, Zheng ya ha demostrado en el pasado que posee las claves para hacer descarrilar a la máquina kazaja, en particular en su último enfrentamiento en las WTA Finals. Se espera un pulso intenso en el que ninguna querrá ceder ni un solo palmo de terreno detrás de su línea de fondo. Entre la serenidad quirúrgica de Elena y la rabia de ganar de una Qinwen en plena misión de reconstrucción, el espectáculo promete alargarse. En estas condiciones, la idea de un partido maratoniano parece inevitable, dado que ambas jugadoras son capaces de mantener su saque bajo máxima presión.


