Khachanov contra la pared Munar
Una oposición de estilos que podría alargarse
Karen Khachanov afronta esta segunda ronda con más interrogantes que certezas. Su debut ante De Jong fue especialmente laborioso. El ruso tuvo que esforzarse en la duración, con un nivel de juego globalmente poco convincente, sobre todo en la intensidad de los peloteos y en la calidad de sus primeros golpes. Dicho esto, se trataba de un partido de reaparición. En este contexto, un rendimiento irregular no tiene nada de ilógico. La falta de referencias competitivas puede explicar las fases de desconcierto observadas, pero eso no disipa del todo las dudas sobre su capacidad para subir rápidamente el listón.
Enfrente, Jaume Munar se benefició en primera ronda de un rival que se estrelló literalmente contra su esquema defensivo. Demasiado precipitado, demasiado impaciente, su oponente multiplicó las tomas de riesgo mal calibradas, ofreciendo al español un escenario ideal para desplegar su tenis de contragolpe.
Munar no necesitó forzar su talento: absorbió, devolvió, desgastó. Es exactamente el tipo de guion en el que sobresale.
Ahí reside la clave del partido. Khachanov posee obviamente una potencia de golpeo superior y una capacidad para dictar el peloteo que Munar no tiene. Pero si cae en la trampa de la precipitación, buscando el golpe ganador demasiado pronto o empeñándose sin construir, podría revivir el guion de su primera ronda, o incluso peor. La diferencia principal es que el ruso, a diferencia del anterior rival de Munar, tiene la experiencia y la solidez mental para ajustar su plan sobre la marcha.
Teniendo en cuenta el nivel aún poco tranquilizador mostrado por Khachanov y la capacidad de Munar para alargar los intercambios y frustrar a sus rivales, espero un partido complicado y potencialmente largo. Los juegos podrían alargarse, los sets decidirse por detalles y el aspecto físico cobrar una gran importancia. Si Khachanov eleva su nivel al servicio y acepta construir con paciencia, tiene las armas para salir adelante. Pero a la vista de las señales enviadas en la primera ronda, nada parece indicar un duelo resuelto rápidamente.


