Bublik bajo presión y una verdadera prueba para Munar
Un partido trampa donde los estilos pueden equilibrarse
Alexander Bublik atraviesa un inicio de torneo particularmente complicado. Se salva casi de milagro en su primer partido contra Hubert Hurkacz, al término de un encuentro desordenado en el que a menudo estuvo al borde de la sortie. Después, el guion no cambió realmente frente a Jan-Lennard Struff: otro partido muy disputado, ante un rival extremadamente agresivo que lo empujó constantemente a sus límites. Bublik sigue con vida, pero sin dar realmente una sensación de control en este torneo.
Enfrente, Jaume Munar confirma sus progresos en superficie rápida, un terreno considerado durante mucho tiempo como su punto débil. Su recorrido esta semana va claramente en la buena dirección, pero también merece ser relativizado. Primero se benefició de un Nicolai Budkov Kjaer totalmente fuera de partido, antes de derrotar a un Karen Khachanov muy lejos de su mejor nivel, falto de ritmo y de constancia. Son victorias alentadoras, pero que tampoco constituyen referencias absolutas.
Este enfrentamiento podría, sin embargo, ofrecer a Bublik un contexto más favorable. El juego de Munar, basado en la regularidad, la altura de la pelota y la construcción paciente del punto, debería dejarle más tiempo para organizarse. Y es precisamente en este tipo de configuración donde el kazajo suele ser capaz de elevar su nivel, imponer sus variaciones, sus dejadas y sus cambios de ritmo, y volver a ser imprevisible y peligroso.
A pesar de todo, es difícil imaginar un partido de un solo sentido. Bublik aún no ha tranquilizado del todo, Munar está confiado y es lo suficientemente sólido como para luchar, alargar los intercambios y explotar los bajones del rival. Todo apunta a un partido disputado, con juegos de servicio globalmente conservados y sets apretados.


