La DareDevil de la WTA
Esta referencia no es para todo el mundo ^^ (Fan de Marvel, bienvenido)
Rebecca Šramková es una de las historias más singulares del circuito. Lastrada por una malformación ocular congénita que reduce la visión de su ojo izquierdo, juega con una sensibilidad extrema a la luz (a menudo lleva lentillas especiales). Eso no le ha impedido firmar un inicio de año 2026 estruendoso,
Aquí en Dubái, ha estado impresionante en la fase previa. En su primera ronda contra Antonia Ružić, iba perdiendo por un set y un break en la segunda manga antes de darle completamente la vuelta al partido para imponerse (5-7, 7-5, 6-1). Es una jugadora con carácter que, a pesar de su discapacidad, tiene uno de los golpes de bola más pesados del top 100. Una pegadora de fondo hiperagresiva.
Varvara Gracheva, por su parte, navega en solitario esta temporada. Sin entrenadora oficial desde que dejó el entorno de Caleb Simms, la francesa parece paradójicamente más liberada. Su inicio de año 2026 estuvo marcado por una segunda ronda en el Abierto de Australia, donde sorprendió a Golubic. En la fase previa de Dubái, mostró una solidez reencontrada, sin ceder ningún set contra Priscilla Hon antes de salir vencedora de una batalla de 2h32 frente a Magdalena Fręch (6-4, 4-6, 7-5). Varvara apuesta por una condición física irreprochable y una capacidad para desgastar mentalmente a sus rivales devolviendo una bola más, una estrategia que da frutos en esta superficie donde ya tiene buenas referencias.
El duelo promete ser ajustado porque ambas jugadoras están 1-1 en sus enfrentamientos directos, y Rebecca Šramková se llevó el más reciente en Hobart en enero (2-1). La clave del partido residirá en la capacidad de Varvara Gracheva para mover a la eslovaca. A Šramková le encanta dictar el juego a base de potencia, pero puede frustrarse si la obligan a golpear en carrera. En la pista New Court 1, más expuesta al viento, la regularidad de Varvara podría ser un arma mayor frente al riesgo que asume Rebecca. Si el partido se alarga, la ventaja física parece inclinarse del lado de la francesa, pero cuidado con el servicio de la eslovaca, que salvó el 80 % de las bolas de break en su último encuentro.


