Una clasificada contra una no clasificada :)
Una lucky loser, vamos...
Moyuka Uchijima, la japonesa de 24 años (88ª WTA), llega con una confianza construida a base de esfuerzo. Entrenada por Timothy Nichols, está viviendo un mes de febrero de 2026 muy intenso, habiendo superado la fase previa en Doha y luego aquí en Dubái, donde dominó a Veronika Erjavec. Es una jugadora que ha dado un salto físico innegable, capaz de aguantar peloteos interminables desde el fondo de la pista. Su temporada 2026 ya está marcada por una bonita regularidad, y tiene la costumbre de escuchar los éxitos de BTS para canalizar su energía antes de entrar al “ring”.
Anastasia Zakharova, la rusa de 24 años (105ª WTA), ha vivido un fin de semana de auténtica montaña rusa. Derrotada por muy poco por Cocciaretto en la última ronda de la fase previa, en una batalla de 2h38 (6-2, 2-6, 7-5), fue repescada como Lucky Loser tras la baja de Muchová. Siempre entrenada por su padre, Vladimir Zakharov, Anastasia posee un juego de pegada temible, como demuestra su prestigiosa victoria reciente sobre Haddad Maia. Entra a la pista con un hambre enorme, sin nada ya que perder después de haber rozado la eliminación.
El enfrentamiento es un clásico del circuito ITF convertido en una cita habitual del top 100, marcado por una incertidumbre total. Moyuka Uchijima domina 2-0 en sus choques recientes, pero cada duelo ha sido una auténtica guerra de desgaste. Ya sea en Dubái el año pasado (7-6, 4-6, 6-4) o en Doha hace ocho días (6-3, 2-6, 6-3), las dos jugadoras nunca han logrado decidir el partido en dos sets, arrastrándose mutuamente a combates de más de dos horas. La potencia de pegada de Zakharova se topa sistemáticamente con la ciencia del posicionamiento de Uchijima, creando un equilibrio precario que suele inclinarse al límite de la noche (o del día).


