La defensora del título perturbada
Mirra llega a Dubái con el estatus de defensora del título. Ganó este torneo el año pasado convirtiéndose en la jugadora más joven de la historia en conquistar un WTA 1000. Entrenada por Conchita Martínez, muestra una complicidad total con la española, pero encuentro que cuanto más pasa el tiempo, menos funciona el dúo. Aunque recientemente sufrió una frustrante derrota ante Victoria Mboko en Doha (habiendo tenido una bola de partido), Mirra debería sublimar su juego en las condiciones de Dubái. Se benefició del abandono (walkover) de Daria Kasatkina en la ronda anterior, llegando así con una frescura física óptima para este octavo de final. Ahora bien, la rusa presenta un gran problema mental, mostrando lágrimas en cada partido y casi cada frustración toma una dimensión XXL y perturba su juego.
Entrenada por Javier Martí, Jaqueline es una jugadora de ritmo que se apoya en un gran físico y una gran envergadura (1,82 m) para dictar los intercambios. Llega lanzada con dos sólidas victorias en Dubái, incluida una demostración contra Petra Marcinko en primera ronda (6-1, 6-1). Conocida por su apodo "The Contessa" debido a su elegancia y a sus orígenes, ha demostrado su resiliencia al volver al más alto nivel después de una grave lesión de rodilla en 2022. Cristian tiene un juego completo, agresivo, pero podría carecer un poco de pegada si Mirra decide salir de su mood de niñita frágil.


