¡El día después!
Hazaña por digerir y condiciones lentas para un duelo indeciso en Doha
Mensik acaba de firmar una hazaña enorme al dominar a Jannik Sinner. Una actuación construida sobre una calidad de servicio excepcional, con una gran constancia en los primeros saques, y una derecha mucho más contundente y fiable que en sus apariciones anteriores.
Cuando logra mantener ese nivel de agresividad controlada, Mensik es capaz de competir con los mejores del mundo en pista dura.
Sin embargo, queda un dato esencial en este tipo de escenario: la secuencia de partidos. Ganarle a Sinner representa un enorme pico emocional y físico, y nunca es sencillo reproducir de inmediato la misma intensidad al día siguiente. La gestión de la energía, de la concentración y de la recuperación será central, sobre todo porque el partido se jugará bastante tarde, como la víspera, en unas condiciones más bien lentas en Doha. Estas condiciones exigen más paciencia y construcción del punto, algo que puede pesar después de un combate tan intenso.
Del otro lado, Arthur Fils ofreció un partido de altísimo nivel contra Lehecka. Sólido, agresivo cuando hacía falta, mucho más disciplinado tácticamente, el francés confirma su progresión y se acerca poco a poco a su mejor nivel. Su servicio hizo daño, su derecha dominó a menudo los intercambios y, sobre todo, mostró una verdadera solidez mental en los momentos importantes.
En estas condiciones, se puede esperar un partido muy disputado. Mensik llega con una enorme confianza pero también, potencialmente, con un poco de cansancio, mientras que Fils parece ir de menos a más a medida que avanzan las rondas. Los dos jugadores tienen armas ofensivas capaces de marcar la diferencia con sus servicios, lo que limita los escenarios de sets completamente desequilibrados.


