El último escalón
Qué placer ver a Arthur ya a este nivel, ¿suficiente para una hazaña hoy?
Alcaraz llega a la final del torneo de Doha aún invicto esta temporada, pero su recorrido esta semana deja una impresión más matizada de lo habitual. Partido tras partido, el español ha sido muy disputado, a menudo obligado a tirar de sus recursos. El nivel de juego sigue siendo alto, pero se nota que no está al 100 % de su potencial, con cierta precipitación en sus elecciones ofensivas y fases en las que fuerza más de lo acostumbrado. Gana, pero sin dominar realmente a sus rivales.
En frente, Fils sigue impresionando. Su victoria contra Mensik fue totalmente merecida, ante un rival ciertamente algo desgastado tras su enorme hazaña de la víspera, pero sobre todo dominado por la potencia, la intensidad y la constancia del francés. Fils sacó muy bien, tomó la iniciativa del intercambio siempre que pudo y mostró una madurez táctica notable en los momentos clave.
Este torneo confirma que Fils ya vuelve a jugar a un nivel muy alto. Es un competidor nato, un jugador que se alimenta de este tipo de citas y que busca precisamente medirse con los mejores.
En una final contra Alcaraz, está claro que no será un mero espectador. Su entrega, su capacidad para acelerar con la derecha y su solidez mental hacen pensar que está perfectamente armado para ofrecer otro gran partido.
En este contexto, todo indica una final disputada. Alcaraz sigue siendo el gran favorito por su estatus y su talento, pero la dinámica de la semana, combinada con el estado de forma actual de Fils, hace poco probable un escenario de dominio absoluto de un solo lado.
Los dos jugadores deberían mantenerse muy cerca en el marcador, con sets potencialmente largos y muy reñidos.


