Jodar, la trampa
El español ya es un tipo con el que no da gusto jugar.
Sobre todo porque Cameron Norrie hoy no inspira mucha confianza. Viene de una pequeña pausa de 10 días por una molestia en la parte baja de la espalda. A veces hace buenos partidos, otras veces se queda corto. El emparejamiento cuenta mucho para este tipo. Y aquí, contra un joven que sirve bien y que ataca con potencia, puede dar un poco de miedo. Norrie puede, con toda lógica, neutralizar al español, pero para eso necesita piernas. Le encanta este torneo por el ambiente, pero el contexto geopolítico corre el riesgo de arruinarlo todo. ¿Un poco como la agresividad de Jodar sobre el juego de Norrie? Es lo que me gusta pensar, sí. En cualquier caso, para mí, ¡hay partido!


