¿Un partido engañoso?
Puede que me tomen por un loco de Lay, la campeona de 2026, pero tengo argumentos.
La idea de ver a Rebecca Šrámková incomodar a la jefa del torneo tiene todo el sentido, sobre todo cuando miramos el calendario de Jess Pegula. La estadounidense llega directamente desde Dubái, donde levantó el trofeo el sábado pasado tras una semana agotadora. Entre el brutal cambio horario (10 husos), el desgaste mental ligado a su título y el hecho de que cumple 32 años justo hoy, la probabilidad de que arranque en modo “diésel” es enorme. Pegula suele necesitar un set para afinar la puntería después de un viaje largo y, frente a una Rebecca Šrámková que no tiene absolutamente nada que perder, este primer partido en Austin lo tiene todo para ser la trampa perfecta, donde la favorita podría dejar escapar un set por falta de piernas y de concentración.
El verdadero peligro para Pegula es encontrarse con una Rebecca Šrámková en modo “maratonista del fondo de pista”. La eslovaca es una jugadora de ritmo que adora las pistas rápidas, donde puede aprovechar su 1,79 m y su potencia de pegada al servicio. Su discapacidad visual en el ojo izquierdo la obliga a una concentración extrema y a un juego de piernas constante para estar siempre perfectamente colocada con respecto a la pelota. En la pista dura de Austin, esta combatividad permanente puede ser un problema para una Pegula potencialmente desgastada: si Šrámková instala un pulso desde el fondo, tiene el físico suficiente para agotar a la estadounidense y arrancarle un set por desgaste.


