Khachanov sube de ritmo
Prudencia obligada a pesar de un contexto favorable al ruso en Dubái
En Doha, tras una primera ronda bastante floja contra Mochizuki, Khachanov elevó claramente su nivel de juego. Se le vio, en particular, disputar un partido enorme contra Alcaraz, con una intensidad, una calidad de golpeo y una solidez física mucho más cercanas a sus estándares. Ese partido podría haberle servido de detonante, y todo indica que el ruso está yendo de menos a más con el paso de los encuentros. Paradójicamente, el torneo ATP de Dubái nunca se le ha dado realmente bien. Khachanov solo ha alcanzado los cuartos de final una sola vez, lo cual es bastante pobre para un jugador de su calibre. Aun así, su nivel actual y la dinámica reciente hacen pensar que podemos esperar una versión sólida y seria por su parte en este partido.
Enfrente, Shevchenko entra en el cuadro como lucky loser, tras su derrota en la última ronda de la fase previa contra Quentin Halys, un partido en el que no logró disponer de la más mínima bola de break.
El kazajo es un jugador capaz de encadenar muy buenos momentos, pero sigue siendo extremadamente irregular. Tras un buen inicio de temporada en Brisbane, claramente ha bajado el ritmo en 2026, con actuaciones más confusas y una falta de constancia en la intensidad y en la calidad de juego.
La cuota de Khachanov es lógicamente bastante baja, y no hay que olvidar que se trata de un partido disputado en condiciones aún nuevas para él esta semana. Esto invita naturalmente a cierta prudencia. No obstante, resulta difícil imaginar a Shevchenko siendo capaz de lograr una verdadera gesta aquí, dado que la diferencia de fiabilidad y de calidad parece muy importante en este caso.


