La campeona de Austin 2024 en modo "me importa un carajo"
Yuan Yue mantiene una relación casi simbiótica con el torneo de Austin. Fue aquí donde levantó su primer trofeo WTA en 2024, tras una final memorable contra su compatriota Wang Xiyu. Aunque su ranking haya caído hasta el puesto 128 del mundo, esta semana está demostrando que su condición de Lucky Loser no es más que una formalidad administrativa: ya en su debut salvó tres puntos de partido para eliminar a Rebecca Šrámková al término de una batalla de más de dos horas. Bajo la batuta de su entrenador José Hernández-Fernández, Yuan vuelve a encontrar en Texas esa capacidad de contragolpe que constituye su gran punto fuerte. Y no hay que olvidar que hace apenas un mes llevó a Iga Świątek al límite en el Open de Australia (6-7, 3-6), compitiendo en potencia pura con la polaca durante casi dos horas en la Rod Laver Arena.
Dalma Gálfi llega con la confianza de una jugadora que acaba de arruinar el regreso de Bianca Andreescu, pero aún le falta regularidad a lo largo de un torneo. Si bien la húngara cuenta con una ventaja natural al servicio gracias a su 1,78 m de estatura, mostró algunas debilidades en su primer partido al dejar escapar numerosas oportunidades de cerrar antes. Andreescu estaba frágil, le faltaban velocidad y potencia y, aun así, consiguió llevar el partido a 3 sets.
A diferencia de Yuan, que conoce cada rincón del Westwood Country Club, Gálfi todavía busca sus referencias en una superficie en la que no había ganado ni un solo partido antes de esta semana.


