¿Hermanos enemigos?
Un japonés que se enfrenta a un chino y, además, con un juego similar: algo bastante raro en el tenis para dos naciones en pleno auge en este deporte.
Un cartel inesperado, con un Wu que vence a Casper Ruud gracias a una actuación enorme. Se mantuvo muy bien a la altura hasta el tie-break y estuvo realmente brillante. Felicitaciones al chino, que merece su victoria. Sabemos que cuando no está lesionado y tiene confianza, puede sacar partidos como este. Las condiciones le vienen bien y le permiten desplegar su juego potente. Wu es, por tanto, lógicamente el favorito. Se enfrentará al japonés Shimabukuro, en constante progresión, que superó todas las fases previas de los torneos estadounidenses en febrero y estuvo sólido frente a Mannarino, a pesar de los problemas personales de este último. Shimabukuro jugó bien y las bolas bajas y con poco efecto liftado favorecieron su estilo.
Curiosamente, cuando le pregunté a Marcos cómo jugaba Shimabukuro y a qué jugador lo comparaba, mencionó que es una especie de Wu, así que se esperan juegos espejo, donde Wu parece ser el más fuerte. Sin embargo, apostar en este partido es arriesgado debido a los problemas físicos del chino y a que una buena actuación no va necesariamente seguida de otra. Si sigue en esta dinámica, se podría plantear una apuesta, pero tampoco contemplo apostar a favor de Shimabukuro salvo un over de 21 juegos bien pagado. Por lo demás, no es un gran partido en términos de oportunidad de apuesta deportiva.


