¡Dos estrellas que quieren (volver a) brillar en Austin!
¡Tengo ganas de abordar este partido empezando por las estadísticas! En teoría, Taylor es tres veces más eficaz que Ashlyn esta temporada a la hora de convertir su dominio en victorias. Sin embargo, Ashlyn viene de firmar un cuarto de final de referencia salvando 10 bolas de break de 13. Está empezando a “romper” su mala estadística de eficacia justo en el momento adecuado, delante de su público tejano.
Ashlyn domina de forma escandalosa en el porcentaje de Tiebreaks Ganados(100 %) y en la capacidad de mantener sus juegos de servicio%. Es la garantía de un partido largo: es muy difícil romperle el servicio. Taylor supera claramente a Ashlyn en el Dominance Ratio (1.233 vs 1.000) y sobre todo en los puntos ganados al resto%. Taylor no se conforma con sacar, agrede sistemáticamente al resto para subir a la red. En ese sector sobresale gracias a sus cualidades de doblista, aunque está cerca de salir del top 10 después de su supremacía en 2025.
Vale, las cifras están muy bien, pero ¿a dónde vamos con esto? Ashlyn lleva 6 meses rindiendo por debajo de su nivel, pero aquí está produciendo un tenis digno de sus épocas doradas de 2023. Tiene el mejor ratio de aces de Austin y el mejor porcentaje de bolas de break salvadas. Una jugadora “atascada” desde hace 6 meses que vuelve a encontrar sensaciones, y además en casa, se vuelve peligrosísima. Sus 1,85 m le dan una gran envergadura y recuerdan por momentos a la reina kazaja Rybakina. No va a ser fácil romperle el servicio. También tiene ventaja de frescura, con una hora menos en pista que su rival de hoy.
Taylor está mostrando una movilidad excepcional esta semana, pese a que sigue un poco pasada de peso y ha tenido partidos duros estos días que podrían influir en el desenlace. Además, está en pleno cambio de entrenadora y es también la primera semifinal de su carrera, lo que puede generar presión en comparación con Kreuger, que está más acostumbrada a ganar.


