¿Krueger favorito?
Magda Linette llega con su perfil de jugadora cerebral, capaz de transformar cualquier partido en una agotadora partida de ajedrez. Si a veces parece carecer de potencia bruta, su fuerza reside en su lectura del juego y en su negativa a rendirse, incluso cuando está acorralada en defensa. Intentará romper el ritmo de Ashlyn, variar las trayectorias y atraerla a peloteos interminables para poner a prueba la paciencia de la joven estadounidense. Es una jugadora que vive para esos duelos en los que la cabeza debe tomar el relevo de las piernas, y sabe que en Indian Wells los puntos a menudo se ganan por desgaste.
La gran incógnita reside en su capacidad de rebote en esta superficie tan particular. En Austin, Krueger se benefició de una pista más rápida que premiaba su agresividad natural, pero aquí todo cambia. Frente al metrónomo polaco, la estadounidense no podrá limitarse a pegar fuerte; tendrá que construir, esperar la apertura y, sobre todo, digerir su reciente naufragio mental en su último partido, que al final recordó a sus defectos presentes desde hace 6 meses. Ante su público, la presión será doble: demostrar que el accidente de Austin ya es cosa del pasado y, al mismo tiempo, dominar una pista que parece estar en las antípodas de sus necesidades actuales. Si no ajusta la mira desde el inicio, la gestión de Magda Linette corre el riesgo de convertir esta primera ronda en una nueva prueba de frustración para la texana.


