Bien para llenar las gradas :)
Venus Williams se presenta con el apoyo incondicional del público estadounidense, lo que podría galvanizar su mentalidad de acero. Sin embargo, sus recientes malas actuaciones, como su derrumbe en el tercer set contra Olga Danilovic en el Abierto de Australia después de ir ganando 4-0, ponen de relieve unas limitaciones físicas evidentes a sus 45 años. Su juego de potencia sigue intacto en secuencias cortas, pero ahora le cuesta mantener esa intensidad durante todo un partido, sobre todo frente a una rival 22 años más joven.
Diane Parry, por su parte, tiene el perfil ideal para hacer descarrilar a la veterana. Con su revés a una mano y sus variaciones en slice, la francesa puede romper el ritmo y obligar a Venus a realizar desplazamientos laterales constantes que hoy en día le cuesta asumir. Ya bien afinada tras sus dos partidos de clasificación, Diane llega con un ritmo de competición del que la estadounidense carece. Si logra alargar los intercambios e ignorar la presión del público, su frescura física debería, lógicamente, marcar la diferencia frente a una leyenda en el ocaso de su carrera.


