¡Pues este sí que es un partido que no me voy a perder!
El destino a veces es travieso. Apenas unas semanas después de haber eliminado a la número dos mundial en cuartos de final en Doha, Maria se vuelve a encontrar en el camino de la polaca. Aquel partido sigue aún en todas las mentes, sobre todo en la de la griega, que ha demostrado que posee las armas para desestabilizar al metrónomo polaco.
En su debut, Maria primero tuvo que domar una nerviosidad palpable frente a la joven wild card austríaca Lilli Tagger, antes de desplegar un tenis de auténtica jefa. Parece haber recuperado esa serenidad que le faltó en los últimos meses, impulsada por una confianza renovada en sus golpes de fondo de pista. Al otro lado de la red, Iga vivió un escenario inverso contra Kayla Day. Tras un primer set expeditivo en el que pareció intocable, de repente perdió el hilo, viéndose abajo cinco juegos a uno en la segunda manga antes de regalarse una remontada espectacular.
El duelo de estilos promete ser eléctrico. Maria intentará imponer un desafío físico total, usando su lift para incomodar a Iga y sin dudar en subir a la red para cerrar los puntos, tal y como se lo pide David Witt. Iga, con sed de revancha tras su derrota en Catar, deberá mostrar una mayor regularidad para no dejar que Maria se instale en un ritmo que la favorezca. La polaca sabe que no puede permitirse las mismas lagunas de concentración que en su partido anterior so pena de ver cómo el desierto se transforma en un espejismo.
Es una batalla de territorio: Iga quiere demostrar que sigue siendo la jefa de los grandes torneos, mientras que Mariya quiere confirmar que su estatus de bestia negra reciente no fue un simple accidente en el camino. En el aire seco de Indian Wells, cada intercambio será una prueba de fuerza mental.


