¡El regreso de Jenny después de más de 2 años de lesión!
A los 30 años, la antigua finalista del Open de Australia (2021) firma uno de los regresos más esperados de la temporada 2026 tras una ausencia de 848 días debido a una grave lesión de rodilla. Volvió a la competición en enero con una prometedora semifinal en el ITF de San Diego. Históricamente entrenada por Michael Geserer, se apoya en su “monstruosa” derecha liftada y en un primer saque que sigue siendo uno de los más pesados del circuito. Físicamente, ha declarado sentirse lista, aunque este partido no sea más que el séptimo desde su regreso.
Antigua campeona aquí mismo en Miami (2018), Sloane Stephens también está viviendo un año de reconstrucción. Tras una temporada 2025 casi en blanco a causa de una fractura por estrés en el pie derecho, tuvo que pasar por la fase previa en el Open de Australia en enero (una primera vez desde 2011). Rodeada de su entrenador de siempre Kamau Murray y de su familia, adopta un enfoque más relajado, vlogueando sus bastidores y buscando ante todo “disfrutar”. Su cobertura de pista sigue siendo su gran baza, pero su falta de potencia y de fondo físico frente a las pegadoras de alto nivel está siendo muy evidente este año. Sloane además acaba de divorciarse y añade todavía más inestabilidad a este regreso titubeante.
Lo más divertido es que estas dos campeonas nunca se han enfrentado en partido oficial, solo en exhibición. Jenny, durante estos 6 primeros partidos, siempre ha ganado al menos un set y lucha contra la juventud de la WTA. Para Sloane, es realmente mucho más duro.


