¡Amanda juega en su jardín, en casa!
Es una historia magnífica que da una dimensión completamente diferente a este partido. Amanda Anisimova no solo disputa un torneo en casa, juega literalmente delante de su propio retrato de 5 metros de alto. Inaugurado hace dos días en el Hard Rock Stadium, este mural monumental es obra del muralista Johann Aven: 90 botes de pintura y 60 horas de trabajo para inmortalizar a la niña del país. Cuando Mandy vio la imagen por primera vez, pensó que era un montaje de IA, sin atreverse a imaginar semejante homenaje en el torneo al que venía, de niña, a admirar a sus ídolos con sueños de recogepelotas rondándole la cabeza. Hoy, número 6 del mundo, entra en la pista llevada por la emoción de esta consagración local, transformando esta segunda ronda en una verdadera fiesta para todo el clan floridano.
En el plano puramente tenístico, esta euforia viene a reforzar un arsenal ya de por sí aterrador. Amanda sigue siendo una, si no la mejor restadora del mundo, capaz de transformar cualquier servicio rival en una oportunidad de golpe ganador. Sobre la superficie rápida de Miami, “saca fuego”, marcando el ritmo con un peso de bola que debería asfixiar a Ajla Tomljanović. La australiana, pese a sus buenas cualidades defensivas y su experiencia, se topa aquí con un muro estadístico: con solo 6 victorias en 44 partidos contra el Top 10 en su carrera (y 0/6 en el último año), el techo de cristal parece demasiado sólido. Ante una Anisimova en misión en su jardín, cada segundo servicio de Ajla será un blanco móvil para el revés láser de la estrella de Miami.


