¡Un regreso esperado!
Berrettini no pudo defender su título en Marrakech el año pasado, ahora está en buena forma físicamente y llegará con ganas de ganar este torneo de nuevo.
Es el tipo de torneo en el que Berrettini quiere centrarse para volver a ganar y recuperar confianza; quería absolutamente participar en Santiago en altitud pero se había equivocado por completo. Jugó bien en Indian Wells y luego en Miami, su progresión es visible y, ¿qué mejor que este periodo del año con Marrakech y luego Montecarlo? Creo que tiene hambre y que tenemos dos torneos excelentes para él, así que hay que tener cuidado con él. Como dije, ganó este torneo en 2024 y no es sorprendente en esta tierra rápida: su servicio hace estragos y su potencia de derecha le ayuda a salir de situaciones complicadas, diría que este tipo de tierra es lo ideal para él. Además, con una forma que vuelve y un físico que no le está fallando este año, tiene grandes ambiciones y también va a querer vengarse porque ya perdió contra Buse este año.
Fue en Río, en un partido cortado por interrupciones y una humedad de locos; cuando veo el estado físico de Berrettini durante el Golden Swing y lo que ha mostrado más recientemente, ya no veo al mismo jugador, ni físicamente ni en el juego. Buse le había desgastado bien desde el fondo; el peruano es un buen metrónomo, capaz de alternar y de hacer un poco de todo, ¡estaba on fire en Río! Ha dado mucho desde su regreso y acusó el golpe precisamente durante el Sunshine Double, llegó fundido contra Dzumhur además de estar lesionado en el pie, es una lesión que le molesta desde hace ya varias semanas... Terminó su partido contra Dzumhur, pero creo que en otro contexto habría abandonado.
Es interesante este Buse, pero con este pequeño problema en el pie y, sobre todo, el hecho de que cambiamos completamente de condiciones y de continente, no estoy seguro de que pueda volver a sorprender a Berrettini. Para un peruano es fácil jugar en esas tierras sudamericanas y tuvo un gran apoyo en Miami; ahora llegamos a Marruecos, a un torneo que Berrett aprecia y en el que está mucho más fino físicamente, ¡la tendencia se invierte!


