¡Otro duelo estadounidense en forma de revancha!
Ashlyn está teniendo un inicio de temporada 2026 complicado, pero ha vuelto a encontrar sensaciones en la gira estadounidense. En particular, alcanzó las semifinales en Austin a finales de febrero, donde además barrió a Caty McNally (6-1, 7-6) en primera ronda. Tiene un juego potente, basado en un gran servicio (ya lleva 59 aces esta temporada) y una capacidad para dictar el intercambio desde el fondo de la pista.
Caty es la variación por excelencia: sus cualidades como doblista la convierten en una rival que sube a menudo a la red y a la que cuesta hacerle el break. McNally intenta recuperar regularidad. Si su inicio de año estuvo marcado por algunos destellos muy prometedores, especialmente su magnífico recorrido en Ostrava, sigue siendo más frágil con su saque. Caty es una jugadora de toque, adepta del saque-red y del slice, un estilo “old school” que puede desestabilizar, pero que exige una precisión quirúrgica. En Charleston, ganó un título de dobles en 2021.
El problema de McNally es estructural frente a Krueger: le falta tiempo. En Austin, Ashlyn consiguió fijar a Caty lejos de su línea, impidiéndole subir a la red para cerrar los puntos. En el Har-Tru de Charleston, la bola corre lo suficiente como para que la potencia de Ashlyn siga siendo predominante. Si el partido se convierte en una batalla de fondo de pista, Krueger tiene el físico para desbordar a McNally.
Al final, Krueger también ganó Charleston en dobles en 2024 y conoce de memoria el juego de Caty, ya que incluso han jugado juntas en dobles.


