¡Campeón!
Medjedovic ganó el challenger de Nápoles, de buen augurio para el resto de la temporada sobre tierra batida
A primera vista uno no pensaría que la tierra batida le viene tan bien a Medjedovic, pero el serbio es bueno en esta superficie: le encanta raspar la pista y se desliza muy bien para su físico, tiene un conocimiento de la superficie por encima de la media y ya ha logrado grandes resultados en ella. Este título en challenger marca su regreso después de una lesión en Rotterdam. Cuando vimos el cuadro de Marrakech pensamos directamente en su recuperación y en el hecho de que no es un portento físico, pero empieza solo el miércoles y llega desde Nápoles, así que soy bastante optimista al decir que estará listo y en forma. Con la confianza que trae además, es probable que todo funcione muy bien esta semana, sobre todo porque las condiciones son ideales para su saque y su potencia de golpeo. Su potencia es el gran argumento en el emparejamiento contra Kopriva: el checo es muy bueno e inteligente, pero puede verse superado en velocidad frente a perfiles tan potentes.
Medjedovic le pasó por encima en su único enfrentamiento en 2023; no digo que vaya a ser lo mismo, pero sigue teniendo las armas para salir adelante y Kopriva no tanto. Lo que hay que vigilar sobre todo es el desarrollo del partido: Medjedovic muestra bastante claramente señales cuando está cansado o cuando va a regalar un set antes de volver a jugar en serio. Lo ideal sería tomar una apuesta prepartido por el serbio y salir de la apuesta si gana el primero y se pone claramente por delante. En cualquier caso, esa es mi idea principal porque, aunque valoro a Kopriva, creo que le faltan varias cosas contra este tipo de jugador.


