Kessler aprende a deslizarse sobre tierra batida...
McCartney Kessler, 26 años, 53.ª del mundo, jugadora de carácter que nunca suelta un punto. Tres títulos WTA en su carrera, entre ellos Hobart y Nottingham en 2025, y una final en Austin este año contra Pegula. Su tenis es agresivo, su combatividad es real: ha remontado varias veces esta temporada después de ir un set a cero abajo. Contra Kalieva en primera ronda, perdió el primer set antes de darle la vuelta al partido con dos mangas claras, gestionando a la perfección las bolas de break: 80 % de conversión frente a solo 20 % salvadas en contra, una señal de solidez en los momentos clave. Pero hay una cifra que desentona en todo esto: en el circuito WTA, Kessler presenta cero victorias y seis derrotas en clay en el conjunto de su carrera, y cero de cinco en las últimas 52 semanas. Su primera ronda esta semana contra Kalieva constituye por tanto su primera victoria WTA sobre clay, y llegaba con el estatus de gran favorita.
Janice Tjen, 23 años, es una de las revelaciones más sorprendentes de estos dos últimos años. Pasó del puesto 411 al 41 en el espacio de una histórica temporada 2025 para Indonesia, primera jugadora de su país en ganar un título WTA desde 2002. Su balance en clay a lo largo de su carrera es notable para una jugadora en su nivel de desarrollo: 13 victorias por una sola derrota en todo su recorrido ITF y Challenger, es decir, un 94,7 % de victorias sobre la superficie en los niveles inferiores. Su temporada 2026 es más bien discreta, en cambio: cinco victorias por nueve derrotas en total, sin ningún partido disputado aún sobre clay este año. En Miami cayó en tres sets contra Putintseva. Su solidez en tierra está bien documentada, pero su nivel frente a la élite WTA sigue siendo una verdadera incógnita.
Las presentaciones están hechas; vamos al duelo: primer enfrentamiento entre las dos jugadoras. La paradoja de este partido es llamativa: Kessler parte como favorita pese a un registro WTA en clay catastrófico, frente a una jugadora que adora la tierra y cuyo estilo defensivo, sólido desde el fondo de pista, eficaz en los peloteos largos, es precisamente lo que hace sufrir a las jugadoras que no saben construir los puntos en esta superficie. Kessler estará como en casa mentalmente sobre el green clay estadounidense, y su combatividad puede permitirle adaptarse, pero se le pide a una jugadora que nunca ha ganado en clay a nivel WTA que lo haga frente a alguien que se siente como en su casa en esta superficie.


