Pas facile…
Encuentro indeciso para mí con un jugador al que vi entrenando en Montecarlo, haciendo muchos ejercicios de desplazamiento y deslizamiento, lo cual es inteligente por su parte porque no es el típico jugador de tierra batida que uno se imagina. La temporada pasada, salvo en Madrid con condiciones de altitud, no obtuvo grandes resultados, pero aun así logró dos victorias en Roma, incluida una contra su rival de hoy. El húngaro, en Roma, tenía muy buenas referencias, entre ellas una victoria contra Alcaraz. Así que no saco conclusiones precipitadas. El primer jugador necesitará más tiempo de adaptación a la superficie y a las condiciones en comparación con el húngaro. La calidad de saque del primer jugador no será tan determinante como de costumbre, ya que la tierra batida de Montecarlo no es muy rápida, lo que le resta una de sus armas más temibles. Además, este jugador no estaba en forma en Indian Wells ni en Miami. En Indian Wells contrajo un pequeño virus que le impidió entrenar, llegando a Miami sin ritmo. El húngaro, por su parte, tiene mucha experiencia en tierra batida y jugó en Bucarest, un torneo marcado por el mal tiempo y una tierra muy pesada, condiciones en las que ya ha jugado y a las que se ha acostumbrado, logrando dos victorias y una derrota contra el futuro finalista, algo que considero un punto positivo. Esta tierra pesada es muy buena para las dejadas de Fabian, el húngaro, lo que le da buenas opciones de conseguir un 7 en este partido. La desventaja para él es que juega de manera muy agresiva y en estas condiciones es difícil marcar diferencias, mientras que el checo es un especialista en la contra, lee bien el juego y las trayectorias del rival y devuelve a menudo una bola adicional. Si el húngaro varía bien su juego, podría superar las cualidades de contragolpe de Menzik. En resumen, este partido enfrenta a dos perfiles distintos, con un favorito al que le falta adaptación y que podría tardar en ajustarse, como le ocurrió en sus dos últimos torneos sobre pista dura. Por lo tanto, voy a vigilar la cuota del húngaro y la consideraré de valor si está un poco demasiado alta.


