¿Hay ganas de revancha en el aire?
Este partido enfrenta a dos jugadores que ya se han medido cinco veces en competición oficial, la última en Indian Wells hace aproximadamente un mes. Aquel enfrentamiento terminó con una victoria merecida del británico, que partía con ventaja, pero también porque el australiano no estaba en gran forma. El australiano atraviesa un bajón desde su título en Róterdam, ya que solo ha ganado un partido a finales de febrero y durante todo el mes de marzo. Es algo inusual en él, y la manera en que está perdiendo resulta un poco preocupante: es mucho menos regular y su tenis es menos contundente, no es tan efectivo en sus fases agresivas. Antes de este partido, lo vi entrenar en Montecarlo con Cameron Henry, el británico al que se enfrenta hoy. Se conocen muy bien y entrenan a menudo juntos, a veces incluso en dobles, aunque no en este torneo. El británico ya superó una primera ronda ante un buen rival, Kekmanovic, y mostró un buen nivel mental. Fue una buena entrada en competición para él, que puede darle más confianza para lo que sigue. El australiano, por su parte, disputa su primer partido y tiene que entrar en ritmo. En estos dos últimos años, ha rendido por encima de su nivel habitual sobre tierra batida en Montecarlo, gracias a la pesadez de la pista, que se adapta a su estilo muy móvil. Si mantiene su nivel actual, el guion podría favorecer al británico con sus trayectorias liftadas de zurdo, empujando al australiano a cometer errores en sus fases de ataque, algo que ya se ha visto, especialmente en la United Cup contra Ruud. El británico, con sus golpes de revés más planos y rasantes, intentará hacer retroceder al australiano. El partido podría inclinarse ligeramente del lado del británico gracias a su primera victoria, su motivación y el nivel actual del australiano. Sin embargo, el australiano puede apoyarse en sus buenos resultados en Montecarlo en estos dos últimos años y sabe lo que tiene que hacer contra el británico; por ello, podría ser interesante añadir una apuesta por un marcador ajustado, con un número de juegos elevado, además de la victoria del británico.


